Tratamiento de la personalidad paranoide

Qué es el trastorno de la personalidad paranoide
Las personas con este trastorno se caracterizan por la presencia y actitud exagerada de sospecha y desconfianza de los demás.
Desean estar alejados de otras personas y piensan que las conductas de otras personas son malignas aunque ellos se auto-perciben como inocentes y nobles.
Son reservados, suspicaces, resentidos y hostiles.
Tener a un amigo con este trastorno siempre te pone a prueba. Hay que ser cauteloso con lo que se dice o hace y tener paciencia.
Cómo detectar la paranoia
Estos síntomas o señales ayudarán a saber si tienes paranoia.
No eres capaz de perdonar u olvidar agravios. El rencor te invade y no puedes perdonar la mínima.
Distorsionas cualquier experiencia y la exageras.
Eres una persona celosa, incluso muestras celos patológicos.
Piensas que los demás y el mundo conspiran contra ti.
Causas del trastorno de personalidad paranoide
La causa exacta no es del todo conocida pero podría estar en una combinación de factores biológicos y psicológicos. Hay algunas personas con paranoia que tienen antecedentes en la familia con esquizofrenia, por lo que esa podría ser una causa, la genética.
Otras causas se encuentran en la infancia, experiencias traumáticas tanto físicas como emocionales, relacionadas con los demás.
Consecuencias de la paranoia
Si tu trastorno sigue adelante y no lo solucionas, tenderás a aislarte más y más de los demás y no serás capaz de manejarte con soltura en las relaciones sociales.
En ocasiones, las personas con paranoia se involucran en demandas contra personas o compañías que creen en contra de ellas o que piensan que tienen un plan para ir en su contra.
Tratamiento de la paranoia
Una de las mayores dificultades que se encuentra el profesional a la hora de establecer el tratamiento para el trastorno de personalidad paranoide es que normalmente el paciente no acude a consulta solo, sino que le trae algún familiar u otra persona con cierta autoridad o influencia sobre él, que desea que se le trate.
El problema es que parte de su paranoia tiene que ver con los médicos y el personal sanitario, que según él quieren “inocularle una enfermedad”, “quitarle algún órgano no vital” o “encerrarle de por vida”. Por ello, mientras no sea el paciente quien voluntariamente decida tratarse, el éxito de la intervención terapéutica basada en la psicoterapia es nulo o bastante limitado, siendo posible únicamente tratar algunos de los efectos del trastorno mediante medicación que ayude a controlar sus episodios, y a evitar con ello las repercusiones negativas que tiene sobre el paciente y sobre su vida social y laboral.
Una vez que el paciente decide colaborar porque es consciente de las consecuencias de su trastorno de personalidad sobre su vida y su entorno, se pueden aplicar algunas de las siguientes técnicas para el tratamiento del trastorno de personalidad paranoide:
• Reestructuración cognitiva, con la que combatir los pensamientos inadecuados que van a incitar las conductas de evitación. A través de esta técnica se van a conseguir descubrir los pensamientos intrusivos como: “éste quiere…”, “me va a….”. Una vez identificados, hay que trabajar con ellos conscientemente con otros como: “no tiene por que ser malo para mí”, “voy a ver su punto de vista”, de forma que se automatice el proceso y con ello se superen dichos pensamientos.
• Entrenamiento en habilidades sociales, con las que mejorar su comunicación con los demás, facilitando así que pueda establecer nuevas relaciones con las que enriquecer su vida, lo que a su vez le va a permitir tener mayores posibilidades de recuperación, al contar con un grupo de apoyo más grande.
• Terapia ocupacional, con la que reeducar los comportamientos que hasta ahora estaban interfiriendo en el correcto desarrollo de las tareas laborales, formando a la persona en aquellas que precise su puesto, para que obtenga confianza en sus propias habilidades.
• Aproximaciones sucesivas a los lugares o personas temidos injustificadamente, de forma que adquiera las habilidades necesarias para saber superar su desconfianza en situaciones que con anterioridad no se atrevería a afrontar.
• Técnicas de control del estrés, que le ayuden a relajar y rebajar la tensión que producen estos episodios paranoides, lo que le permitirá darse cuenta de que únicamente está pensando de esta forma a causa del episodio.

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